
Deje de calentar sus paredes
La mayoría de los elementos calefactores son bastante problemáticos. Ellos distribuyen el calor en todas direcciones, es decir, en 360 grados. En una fábrica de semiconductores, esto representa un gran problema.
Cuando el calor no se dirige hacia una dirección específica, una gran cantidad de energía pasa de largo por la pieza que se está procesando y va a parar directamente contra las paredes internas del equipo. Como resultado, las paredes se vuelven extremadamente calientes, lo cual significa que se desperdicia electricidad y además existe un riesgo real de quemaduras para quienes tienen que realizar tareas de mantenimiento.
Cómo resolvemos este problema
Utilizamos lámparas de infrarrojos direccionales. En lugar de usar simplemente un tubo de cuarzo, añadimos reflectores y recubrimientos especiales que hacen que el calor vaya exactamente donde debe ir. De esta manera, el flujo de calor se concentra en el objetivo deseado. Al ajustar ese ángulo, el chasis del equipo deja de actuar como una esponja que absorbe el calor sobrante.
El resultado es una distribución térmica mucho más eficiente. La pieza que se está procesando alcanza rápidamente la temperatura deseada, pero las paredes internas permanecen lo suficientemente frías como para poder tocarlas sin peligro.
Las dificultades reales
Es fácil instalar estas lámparas en las líneas de producción, pero no basta con conectarlas y olvidarse de ellas. Es necesario asegurarse de que la fuente de alimentación sea adecuada. Las lámparas de infrarrojos de alta potencia consumen mucha electricidad. Si se desea un procesamiento térmico rápido, es importante que los paneles eléctricos puedan soportar esa carga sin fallar cada cinco minutos.
Además, al concentrar todo ese calor en el objetivo, la pieza sufre más estrés térmico. Será necesario tomar el tiempo necesario para calibrar los controladores PID, para evitar que la temperatura supere el valor deseado. También es importante utilizar ventiladores adecuados para enfriar la carcasa de la lámpara. Si estos ventiladores no son eficaces, la lámpara se sobrecalentará y se dañará rápidamente.
Por qué es importante
Al eliminar esos puntos calientes internos, todo funciona más rápido. No es necesario esperar tanto tiempo a que la cámara se enfríe. Los operarios pueden entrar y completar su trabajo rápidamente. Se ahorra tiempo, se protege a los trabajadores y se evita gastar dinero en calentar paredes que no necesitan estar calientes.